Si alguna vez consideraste la idea de buscar un trabajo
en cruceros y barcos de recreo, puedes estar seguro de que se trata
de uno de los sectores que ofrece mayores atractivos, tanto para personal
cualificado, como para personas que no cuentan con una especial formación.
Para hacer una exposición honrada de sus virtudes, no vamos a
dejar de lado sus potenciales inconvenientes y desventajas, a las que
hay que hacer referencia para no caer en una descripción interesada
e irreal del medio y de los trabajos accesibles en él.
Así, trabajar a bordo de un crucero requiere una disciplina y
dedicación exclusiva, presentándose ciertas inconveniencias
muy claramente determinables.
Largas jornadas de trabajo, de hasta 10-12 horas, durante 6 o, incluso,
7 días a la semana son algo totalmente normal en este particular
gremio. Ello se debe a que se espera del personal de a bordo una disponibilidad
completa, pudiendo ser requerido en el puesto en cualquier momento.
A ello se unen las condiciones de alojamiento compartido
en camarotes cuyas condiciones de confort y espacio distan mucho de
las que se pueden disfrutar en el domicilio particular del tripulante,
y que requieren de un especial esfuerzo en cuanto a entendimiento y
armonía de convivencia.
Por último, hay que hacer referencia a la estancia
fuera del hogar y al alejamiento que ello supone con respecto a familiares
y amigos, que puede ser, en el caso de cruceros transatlánticos
de largo recorrido, de varias semanas. Ello puede suponer una situación
de estrés añadido para personas no habituadas a este tipo
de experiencia. Máxime si se tiene en cuenta lo especial del
entorno y su potencial fuente de problemas físicos, como pueden
ser mareos, complicaciones digestivas, etc.
No obstante, si no eres persona que se deje amedrentar
por tales condiciones, puedes contar con la existencia de ventajas presentes
en muy pocos ámbitos laborales, y que podrían resumirse
en la siguiente relación:
Posibilidad de viajar gratis y conocer lugares exóticos
y destinos turísticos de primera categoría en todo el
mundo.
Obtención de una retribución económica poco
comparable con la ofrecida por empleos similares en tierra, sobre todo
si se tiene en cuenta que la nómina recibida por el servicio
es ahorrable casi en su totalidad debido a la gratuidad de todos los
gastos inherentes a la vida cotidiana a bordo (comida, alojamiento,
etc.).
Los sueldos son pagados, generalmente, en dólares norteamericanos.
Posibilidad de disfrutar del tiempo libre entre turnos de trabajo
en condiciones instalación hotelera de alta calidad, con servicios
y atracciones de enorme variedad y distinción.
Oportunidad de conocer y entablar amistad y relación con
personas de todo el mundo, tanto a través del contacto con compañeros
de trabajo, como con la eventual relación con pasajeros y gente
de otras nacionalidades en los puertos de destino del buque. Todo ello
con el consiguiente enriquecimiento personal y humano.
Acceso a una industria que mueve una ingente cantidad de medios
humanos y técnicos en todo el mundo. Ello hace posible que, una
vez superado un proceso de selección de personal y contratado
por una compañía, pueda accederse a diversos empleos en
otras organizaciones en diversos lugares del mundo. Se trata de una
industria de implantación internacional, con enorme variedad
empleo, que ofrece la posibilidad de acceso a carreras profesionales
con muy diversas y atractivas condiciones y perspectivas.