| |
|||
|
LA VIDA A BORDO DE UN BARCO CRUCERO La vida a bordo de un moderno crucero es la oportunidad para combinar una actividad laboral con las condiciones de vida propias de un moderno complejo hotelero. Además, se presenta la posibilidad de viajar y conocer zonas y lugares de enorme atractivo turístico, histórico y paisajístico. Todo ello hace que las personas seleccionadas para trabajar en un crucero logren un alto nivel de bienestar y motivación, además de un bagaje cultural y práctico difícilmente adquirible mediante el desempleño de un empleo en tierra. No obstante, trabajar a bordo de un crucero y en las
condiciones que impone la vida marinera puede no ser plato de gusto
de todo el mundo. Por ello, dedicamos esta sección a exponer
algunos de los puntos más relevantes de este tipo de opción
laboral. En el supuesto de una persona contratada para trabajar en un crucero que opera en la zona norteamericana o canadiense, se hará precisa la tarjeta Visa, que es fácilmente adquirible en el correspondiente consulado nacional de estos países. En relación con cualquier otro lugar en el mundo, dependerá del sistema legal local. Todos deberán acceder con sus pasaportes correspondientes y es recomendable que lleven un certificado de nacimiento para resolver posibles problemas de tramitación de documentos. 2. GASTOS DE ACCESO AL BARCO
Con ello, uno se puede hacer a la idea de que el manejo del inglés, aunque sea a nivel básico para algunos trabajos, se hace imprescindible. Así como la capacidad para congeniar y relacionarse en buenos términos con gentes y culturas diferentes. El racismo, los sentimientos xenófobos o el desprecio a culturas o tradiciones distintas a las propias son perfiles prohibitivos a la hora de pensar en acceder a trabajos de esta índole. 2. COMIDAS A BORDO En relación a los modernos barcos de recreo, existe incluso una sección en la cocina dedicada a proveer de las respectivas comidas a los miembros de la tripulación, que pueden acceder a las mismas en dichas dependencias o en comedores reservados específicamente a ellos. Además, existen cafeterías y locales de comida dedicados al pasaje, que también pueden ser usados por los tripulantes. Todo dependerá de la importancia y detalle del barco en que se presten los servicios. 3.. POSIBLES GASTOS Son dependencias que suelen encontrarse bajo las cubiertas destinadas al pasaje, lo cual reduce considerablemente las condiciones de confort, debido a las condiciones de vibración y sonido del agua, así como la proximidad a los elementos mecánicos del barco. En los barcos más grandes, puede encontrarse una división entre las zonas destinadas a determinados segmentos laborales de a bordo e, incluso, una separación por nacionalidades. En cuanto a los servicios de aseo, normalmente se trata de piezas compartidas para los ocupantes de varios camarotes. No obstante, para ciertos puestos de importancia, se presenta la oportunidad de disfrutar de camarotes con baño individualizado. Por supuesto, todos los elementos de ropa de cama y utensilios de baño son proporcionados por la compañía. La tripulación del barco es responsable del cuidado, limpieza y correcto mantenimiento de sus dependencias de habitación, debiendo mantener el debido orden en todo momento. Todo ello con sujeción a estrictos controles por parte de las autoridades del barco. Como ya hemos dicho, los camarotes son compartidos, lo cual puede plantear problemas de convivencia. Los lugares pequeños aumentan las posibles diferencias personales. El exitoso funcionamiento de todo el barco depende de una coordinación entre los distintos miembros de la tripulación. Las posibles diferencias individuales hacen que sea preciso un cambio en los estilos de vida y un espíritu de equipo. Cuestiones como el orden y la limpieza, la condición o no de fumador, los hábitos nocturnos, etc., deben ser arreglados amigablemente. Sólo en caso de que ello fracase ha de acudirse al encargado o supervisor. Los enfrentamientos y rencillas han de evitarse en lo posible. En cualquier caso, el camarote sólo sería un espacio para dormir, pudiendo acceder a posibilidades más cómodas en caso de ser ascendidos a puestos de mayor categoría. 5. LAS COMUNICACIONES CON
TIERRA Por supuesto, son diferentes y más complejos que en tierra, además de más caros. El correo convencional es similar en su funcionamiento al sistema de tierra. También existen sistemas completos de telefonía, faxes y acceso a Internet, aunque más costosos. 6. DISPOSICIÓN DEL DINERO PERCIBIDO En relación al posible envío o disposición del dinero que se recibe en cada uno de los empleos desempeñados a bordo, podemos distinguir varias alternativas. -Envío
mediante correo certificado desde un puerto de destino. Es un sistema
poco aconsejado, por el desconocimiento que se tiene de la seguridad
del sistema postal en terceros países. 7. TIEMPO LIBRE Para el caso de que el barco se encuentre en un puerto de destino,
los tripulantes pueden bajar a disfrutar del entorno de igual modo que
los pasajeros del crucero. Para detectar el posible uso de drogas por parte de miembros de la tripulación, las autoridades del barco pueden llevar a cabo exámenes y tests en cualquier momento. Así, el eventual positivo en una de estas pruebas lleva aparejada la finalización del contrato de trabajo por despido, junto con la expulsión del tripulante del barco en el primer puerto de destino y su puesta a disposición del las autoridades policiales correspondientes. No es, pues, una opción a tener en cuenta para
nadie que pretenda superar un proceso de selección de personal
y acceder a un trabajo de este tipo. 10. ACTITUD HACIA LOS PASAJERO DEL BARCO Podemos distinguir varios niveles jerárquicos
dentro del organigrama funcional y competencial del barco crucero. En
todos los casos, la obediencia y respeto debido a dichos cargos es algo
de obligado y estricto cumplimiento. Muchos de estos empleados no pueden acudir a las zonas generales del
crucero en sus momentos de tiempo libre. Pueden acceder a las zonas públicas del barco
y hacer vida social con el pasaje.
|
||
|
© 2005-2008 El Clíper
|
|||